Crecimiento Exponencial de la Población Penitenciaria en Córdoba: Un Sistema Desbordado

En los últimos dos años, la población carcelaria de Córdoba ha experimentado un alarmante incremento del 30%, llevando a una crisis de sobrepoblación en los centros penitenciarios de la provincia. Según el Servicio Penitenciario de Córdoba, la cantidad de presos ha pasado de 10.409 en 2021 a 13.489 en junio de este año. Este crecimiento desmedido ha desbordado la capacidad de alojamiento, generando un déficit de al menos 1.500 plazas para los detenidos.

Apuran la construcción de un nuevo módulo en la cárcel de Bouwer para tratar de mitigar la superpoblación carcelaria. (Gobierno de Córdoba)

Estadísticas Alarmantes y Proyecciones

El crecimiento de la población carcelaria se ha acelerado en los últimos años. En 2022, los presos eran 10.914 y en 2023, la cifra aumentó a 12.451, representando un crecimiento del 14%. Este año, la cifra ya ha aumentado un 8,3% y se proyecta que a finales del 2024, la cantidad de reclusos supere los 14.000. Algunas fuentes aseguran que este número ya se alcanzó a finales de julio.

Capacidad Desbordada y Condiciones de Hacinamiento

La capacidad de los penales en Córdoba ha sido ampliamente superada. A partir de los últimos datos del Sistema Nacional de Ejecución de la Pena (Sneep) y el Ministerio de Justicia de la Provincia, se infiere que la capacidad de alojamiento actual es de 11.993 internos, mientras que el exceso de detenidos es de 1.496. Pese a las obras en curso para añadir 1.110 plazas, incluyendo un nuevo módulo en el Complejo Carcelario de Bouwer, el ingreso de presos sigue superando la ampliación de las instalaciones.

Testimonios desde el Interior

La situación dentro de los penales de Córdoba es insostenible, y los internos no dudan en manifestar su desesperación. Cuatro detenidos alojados en el módulo M1 de Bouwer describieron desde un teléfono público las condiciones infrahumanas en las que viven debido al hacinamiento. Pidieron no ser identificados para evitar represalias de los guardias penitenciarios.

«En el A1 se está durmiendo de a cuatro; en otros pabellones ya hay cinco, con un colchón en el piso, entre una cucheta, una cama común y alguien que duerme debajo de esa cama. Es imposible bajar para ir al baño. Y se generan peleas», relató uno de los internos.

Otro detenido señaló las condiciones insalubres y la falta de atención médica adecuada: «Hay gente grande acá, operados del corazón, gente con discapacidad, algunos obesos por la mala calidad de la comida que nos dan, que es un rancho de hueso y grasa; hay gente que se orina, que se hace encima, gente en silla de ruedas y la mayoría ni tienen preventiva».

Un tercer interno denunció problemas con el suministro de agua: «Nos cortan el agua todas las noches; tenemos que llenar cachimbas (recipientes) para ir al baño después de las 10».

Un cuarto detenido, que se identificó como alguien que había investigado la situación, dio detalles escalofriantes: «Las celdas están armadas para una persona, con una cama y un retrete. Le pusieron primero una cucheta, luego una cama más y ahora tiran colchones en el piso. En el MD1 hay más de 1.700 presos; en todo el complejo, hay más de siete mil. De ellos, 318 duermen en el suelo y 100 de ellos lo hacen sin colchón, porque todos los días ingresan 10 colchones pero se suman otros 15 detenidos. Y en cada protesta por el hacinamiento que se vive, se queman o se rompen colchones que no se reponen. Hay muchos que duermen en medio colchón. O en ninguno, con una colcha en el suelo. Hay peleas, hay pujas; por un pedazo de colchón, por una frazada, por dormir en una cama en lugar de en el piso».

Respuesta Oficial y Problemas Estructurales

El ministro de Justicia y Trabajo provincial, Julián López, admitió que el crecimiento penitenciario no es exclusivo de Córdoba, sino un fenómeno nacional exacerbado por crisis económicas y sociales. López destacó las medidas en curso, como la habilitación de nuevos lugares en Cruz del Eje y Bouwer, y la incorporación de más personal penitenciario.

A pesar de los esfuerzos, el sistema sigue bajo estrés, y se prevé que la población carcelaria continúe en aumento. López también reconoció problemas de alimentación y salud, agravados por la renuncia de médicos y enfermeros tras casos de tortura y muerte de internos. Sobre el suministro de agua, López explicó que ya está por ser habilitada una nueva cisterna con una capacidad de dos millones de litros y se trabaja también para reforzar el sistema cloacal, desbordado por el incremento de la población.

Causas Múltiples y Repercusiones

El aumento de la población carcelaria en Córdoba está vinculado a varios factores, entre ellos, el incremento de delitos contra la propiedad, el impacto del narcomenudeo y las causas de violencia de género. Actualmente, hay aproximadamente 4.500 detenidos por delitos contra la propiedad, 1.700 por narcomenudeo y 1.200 por violencia de género.

El uso extensivo de la prisión preventiva, especialmente en casos de narcomenudeo y violencia de género, ha contribuido significativamente al hacinamiento. Según datos del Sneep, el 62% de los detenidos en Córdoba son procesados sin sentencia firme, una cifra que contrasta con la media nacional.

Impacto en el Sistema Judicial y Opiniones Expertas

La saturación de presos ha complicado el trabajo de los abogados, aumentando las demoras y dificultando el acceso a los detenidos. José D’Antona, director de la Sala Penal del Colegio de Abogados de Córdoba, señala que la decisión política de incrementar las detenciones como respuesta a la demanda social de seguridad ha llevado a un uso abusivo de la prisión preventiva, sin un impacto claro en la reducción del delito.

En resumen, la situación en las cárceles de Córdoba refleja una crisis profunda del sistema penitenciario, agravada por el crecimiento de la población carcelaria y las limitaciones estructurales y de recursos. Aunque se están tomando medidas para aliviar el problema, el desafío sigue siendo enorme y requiere una respuesta integral y sostenida.

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