
Los hechos acaecidos en los últimos tiempos, ponen en el centro de la escena al servicio penitenciario provincial, que cabe destacar esta sobrepasado de detenidos, sumando procesados y condenados, la falta de medios es absoluta y deja claro el poco interés de las autoridades en los internos que les toca cumplir sus penas.
Hoy todas las quejas apuntan al servicio penitenciario, el hacinamiento, la falta de alimentos, de medicamentos rayan muy cerca de los derechos humanos de las personas.
Pero toda la responsabilidad no es solo del servicio penitenciario, el estado no contribuye para que la cosa mejore, la falta de personal y medios, hace que la tarea sea muy difícil, se hace lo que se puede, con lo poco que se tiene, si sumamos el escandalo y descabezamiento de la cúpula penitenciaria, estas nuevas autoridades recién están comenzando.
Pero la causa de todo, no es solo el estado, es el poder judicial que esta trabajando de manera poco seria podría decirse. Las cámaras de Tv, medios escritos, prensa en general, parecen ser muy tentadoras para muchos funcionarios judiciales y aparente necesidad de llevar delante casos de violencia de genero en los cuales solo vale la declaración de la victima, sin prueba alguna…
También se puede notar una intrusión en que personal de la fuerza policial termine tras las rejas en causas poco claras y donde no habría posibilidad alguna de condenar, simplemente por falta de pruebas concretas, sin dudas la mejor opción para cualquier interno es el superior tribunal de justicia de la provincia que en la gran mayoría de los casos demuestran falencias por parte de los jueces encargados de impartir justicia y le dan una seguridad jurídica al detenido que hace mucho no gozan los cordobeses.
Volviendo al servicio penitenciario, la intervención, el cambio de autoridades dan una esperanza de cambio, es poco el tiempo que llevan trabajando, pero se empiezan a ver cambios.
Pero cuanto mas se puede esperar, la buena voluntad alcanza para mejorar el servicio de manera sustancial. Casi podría decirse que mucha gente perdió la esperanza y no tiene mas paciencia para esperar.
Por eso los cambios deben ser rápidos, al igual que los tiempos de la justicia. Nada puede dejarse librado al azar, porque eso puede ser peligroso, algo que ninguna autoridad pensó aun…
Fuente: Anónimo
